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domingo, agosto 02, 2009

La solidaridad tiene forma de libro

La tienda de segunda mano AIDA Books&more apela a la ayuda de los segovianos para llevar a cabo sus proyectos de cooperación humanitaria.
Marina González - Segovia | 01/08/2009
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La ONG AIDA abrió una tienda de libros de segunda mano en Segovia con el objetivo de recaudar fondos para los más desfavorecidos / JUAN MARTÍN

En las casas de hoy en día, de tamaño modesto, quién no se las ha visto y se las ha deseado alguna vez a la hora de colocar libros nuevos en las estanterías. El resultado son filas y filas de volúmenes que quedan ocultos unos detrás de otros y que uno apenas recuerda que tiene. Y qué decir de los libros infantiles, que por pena o por nostalgia se guardan a sabiendas de que con toda seguridad nunca se volverán a leer. Ahora llega a Segovia una iniciativa, pionera en España, que propone donar esos libros que ya no se usan, que se tienen almacenados o que incluso se pensaban tirar, para contribuir con una causa solidaria.
AIDA, Ayuda, Intercambio y Desarrollo, es una ong independiente, apolítica y aconfesional que ha abierto recientemente en la capital una librería de segunda mano con la única intención de recaudar fondos para mejorar el nivel de vida de las poblaciones más desfavorecidas. Todo aquel que lo desee puede acudir al número 26 de la calle Marqués del Arco y hacer allí su donación de libros discos o películas, que después pueden ser comprados por otros segovianos por un módico precio, muy inferior al que tendrían en el mercado. Los libros infantiles y la novela de ficción son los géneros más demandados pero en esta librería solidaria pueden encontrarse ejemplares de cualquier género, incluso atlas o guías de viaje. "Sabes que donando o comprando libros ya estás ayudando", afirma Maite López, responsable de AIDA, "la satisfacción es inmediata y se ve enseguida cómo repercute la donación, mucho más que si pidiésemos dinero en metálico", añade.
Esta organización sin ánimo de lucro, que lleva operando desde 1999, tiene abiertos proyectos de cooperación en América Latina, Asia, África y Oriente Medio. Dependiendo de las necesidades de la población, los planes de ayuda a llevar a cabo son diferentes: desde programas de apoyo a la mujer en Tánger (Marruecos), hasta ayudas para desarrollar la acuicultura en Vietnam y Bangladesh, pasando por la creación de escuelas o el traslado a nuestro país de niños enfermos de cardiopatías para ser operados. "La idea de adquirir libros tan baratos en tiempos de crisis es fenomenal y si encima ayudas a cambio a los más desfavorecidos, mejor que mejor", afirma Maite. Y es que los beneficios que se obtengan de la venta de libros irán a parar directamente a estos u otros proyectos solidarios.
Haciendo honor a su nombre, AIDA Books&more, este establecimiento oferta, además de literatura, productos de comercio justo realizados en los países beneficiarios de los proyectos de AIDA. Se trata de un sistema comercial alternativo que ofrece a los productores de países en vías de desarrollo unas condiciones comerciales justas e igualitarias a la hora de vender su género en los países del llamado Primer Mundo. "Muy pronto tendremos productos venidos de Vietnam, Bangladesh y Camboya", explica Maite ilusionada. Además, la tienda espera ser también un lugar de encuentro donde representantes de las instituciones o de ongs puedan dar charlas educativas sobre la ayuda al desarrollo, pues la formación y la concienciación son objetivos fundamentales para AIDA. Asimismo, aspiran a realizar otro tipo de actividades como la presentación de libros por parte de sus autores, talleres de lectura o cuenta cuentos.
Pero, por el momento, la recogida de ejemplares es la preocupación primordial. Tal y como afirma la responsable de la organización: "Necesitamos que la gente no traiga libros de forma puntual sino que coja el ritmo y lo haga habitualmente". Además de donar o comprar, todo el que quiera colaborar puede ofrecerse también como voluntario, ayudando en labores de etiquetado, almacenaje, clasificación o atención y venta al público, "empleando en la actividad los días y las horas que se crean oportunas", apunta Maite.
Y es que cualquier ayuda será bien recibida por AIDA, que se nutre exclusivamente de la generosidad de la gente. No obstante, para encauzar su proyecto solidario en nuestra ciudad ha contado con la ayuda de la Obra Social de Caja Segovia. "Los fundadores de la ong están muy arraigados a la capital segoviana", cuenta Maite. "Necesitábamos hacer una prueba de cómo funcionaría esta iniciativa y qué mejor que en esta ciudad tan generosa y contando con algo de ayuda por parte de las instituciones", sentencia. Precisamente este periódico colabora de forma activa con el proyecto, ayudando en la recogida de libros; así como algunas editoriales que han hecho altruistamente sus donaciones.
Si la tienda solidaria funciona según lo esperado, los responsables no dudarán en abrir otros establecimientos en distintas ciudades españolas, a imagen y semejanza de las Charity Shops, muy arraigadas en los países anglosajones y que diariamente ayudan a miles de personas. Personas que no tienen la suerte de que les sobre un libro para poder donarlo.

miércoles, febrero 11, 2009

Castropol enseña cómo se fabrica un libro

La biblioteca monta una exposición infantil sobre el trabajo de elaboración de los cuentos





La bibliotecaria de Castropol, Manuela Busto, enseña los paneles que componen la exposición. nuria m. reyero
Castropol, Nuria M. REYERO

Los niños, a través de los libros, se sumergen en un mundo lleno de fantasías y de historias que les permiten dar rienda suelta a su imaginación. Sin embargo, la mayor parte de los pequeños desconoce los secretos que se esconden en la elaboración de esos cuentos, fruto de un extenso proceso de trabajo y esfuerzo.

Con el objetivo de enseñarles las distintas fases que componen la fabricación de los libros, y con el ánimo de incentivar la lectura entre los jóvenes, la Biblioteca Pública municipal Menéndez Pelayo de Castropol acoge desde ayer la exposición «¿Cómo se hacen los libros?».

La muestra, organizada desde la biblioteca de la localidad, cuenta con la colaboración de la Asociación Literastur, de Gijón, así como de la editorial ovetense Pintar-Pintar Comunicación. De hecho, la exposición es una recreación de la obra editada por esta firma «¿Cómo se hacen los libros?», de la escritora Ester Sánchez Vallina.

Su éxito le llevó a alcanzar, el pasado año, el primer premio en la categoría infantil y juvenil de «Libros mejor editados», galardón que fue concedido por el Ministerio de Cultura.

A través de un total de veintiún paneles gráficos e informativos, los niños pueden conocer los pasos a seguir en la elaboración de los libros «desde un punto de vista técnico», señaló la bibliotecaria Manuela Busto. Así, la exposición explica las fases de maquetación, diseño, impresión «hasta la distribución en las tiendas».

La muestra está complementada con un programa de formación de usuarios, destinado a enseñar el funcionamiento de la biblioteca para que «sepan conseguir información de forma autónoma», señaló Busto, que no descarta colaborar en próximas iniciativas «con editoriales y asociaciones cuya labor trasciende del ámbito regional».

«¿Cómo se hacen los libros?» estará expuesta al público hasta el viernes 20 de febrero.

viernes, febrero 06, 2009

Txtr reader: ¿el lector de libros electrónicos de nueva generación?


Juliana Boersner

Txtr reader

Creo que hay pocas dudas en torno a que éste será el año del auge de los libros electrónicos y la batalla de los fabricadores de los equipos en los cuales los leeremos tenderá a incrementarse. El Kindle de Amazon significó una propuesta de avanzada frente a otros lectores que ya tenían un poco más de tiempo en el mercado y se estableció como el lider de estos equipos. Sin embargo, no dejan de aparecer alternativas y la oferta es cada vez más grande.

Hoy se trata del Txtr reader que está siendo fabricado por la empresa alemana Wizpac Ltd., quienes anuncian su lanzamiento para el tercer semestre trimestre de este año. Se anuncia como un lector electrónico de nueva generación que superará a los ahora reinantes y cuyas características fundamentales son:

1.- Pantalla tecnología de tinta electrónica de 600×800 pixels que permite leer aún en entornos de mucha luz, gracias a un acelerómetro, que se adaptará a la posición. 
2.- Batería con una duración extralarga que se mide en semana y no en días. 
3.- Interface amigable y facilmente usable.
4.- Acceso a través de puertos usb, bluetooth, wi-fi.
5.- Soporte para variedad de formatos como: ePub, PDF, HTML, Office, Open Office.

Uno de los aspectos que más se están resaltando de este nuevo lector es el hecho que vendrá con una tienda online incorporada. A través de la plataforma txtr.com los usuarios podrán crear y compratir textos con otras personas casi de manera inmediata mediante cualquiera de sus canales de comunicación y a cualquier equipo como otros lectores electrónicos, teléfonos celulares o laptops, por ejemplo.

Al tener una arquitectura abierta podrán hacerse desarrollos específicos de aplicaciones a partir de la tecnología, lo cual es una de las características más atractivas del txtr reader, que rompe con las restricciones que han venido teniendo los demás lectores electrónicos. La duda en torno a esta nueva propuesta electrónica está en su oferta de títulos que dificilmente puede competir con la que tiene Amazon, por ejemplo. ¿Cuál será su nicho de mercado? Habrá que esperar hasta el otoño para saberlo.

viernes, abril 25, 2008

Los libros sí encontraron quien los lea


Sonrisas, lágrimas y caras de asombro se vieron en la actividad realizada por Planeta y EL TIEMPO.

"Cómo no iba a correr a coger el libro, no ve que a mí me encanta leer y me daba miedo que otra persona lo cogiera".

José Alfonso Cruz estaba levantando los toldos de la carpa en la que vende cinturones, mochilas y llaveros cuando se dio cuenta de que muchas personas a su alrededor estaban mirando unos libros y comentando entre ellas.

Se concentró en el asunto y vio que en diferentes bancas del parque, en el que vende a habitantes del barrio Kennedy, había algunos ejemplares abandonados. Pegó el 'pique' y les ganó a otros que también se habían percatado.

"Me encanta Coelho, pero leo lo que llegue a mis manos. Creo que ya me leí todos los del programa Libro al Viento; por mí leería siempre pero no tengo cómo comprar libros".

Ese fue, precisamente, el argumento más común que comentaron vendedores ambulantes, meseros de restaurantes, estudiantes, amas de casa, celadores... en fin todas aquellas personas que no dudaron un minuto en tomar uno de los libros que aparecieron ayer en la ciudad, literalmente, abandonados.

Editorial Planeta donó 5.000 libros para realizar, con la Dirección de Responsabilidad Social de EL TIEMPO, la actividad 'Bajo el signo de LEO'. La idea era (y sigue siendo) que quienes los encontraran los tomaran, los leyeran y cuando terminen la lectura los dejen abandonados en algún punto de la ciudad o los compartan.

Fue tal la acogida del proyecto, que EL TIEMPO buscó en su almacén 2.000 ejemplares más para dar a la ciudad este regalo en el Día Mundial del Libro.

Por toda Bogotá

La jornada comenzó a las 6:30 de la mañana, cuando un grupo de jóvenes comenzó a recorrer la ciudad dejando ejemplares en los lugares más curiosos.

"Al principio no sabía si tomar el libro o no porque me pareció que alguien lo había dejado, pero después me acordé que habían hablado de una campaña, y además habían dicho que los colombianos no leemos ni dos libros al año, entonces, me atreví y lo cogí".

Alcira García, una mesera de la rotonda de comidas de la Plaza de Mercado del Restrepo, estaba dichosa con la obra que tenía en sus manos: El gran laberinto, del escritor español Fernando Savater . "Me parece haber oído sobre él, pero no estoy segura".

En la Plaza de Bolívar una mujer no dudó en besar a las personas que dejaron el libro que ella adoptó, entre sollozos les dijo que era el mejor día de su vida.

Luz Restrepo no se atrevió a abrazarlos ni besarlos, pero les pidió entre lágrimas que le escribieran un mensaje para su hija de 17 años, que ama la lectura y está postrada en una cama por una parálisis y por las consecuencias de un intento de suicidio.

"Yo vivo de lo que me da la gente y no tengo cómo comprarle un libro, y a ella le encanta leer".

Para los hijos, los nietos o algún conocido interesado en la lectura, también tomaron los libros aquellos que tuvieron la suerte de toparse con un ejemplar.

Ejecutivos, funcionarios de entidades públicas y universitarios del norte de Bogotá también se encontraron en su camino con libros que se apresuraron a adoptar.

Treinta títulos de buena literatura están ahora en manos de todos ellos y, seguramente, habrá muchos más porque varios escritores enviaron mensajes durante el día para sumarse a la actividad con obras de su autoría.

La ciudad será contada en Citytv

Desde hoy, día en que Bogotá deja de ser Capital Mundial del Libro, 'La ciudad jamás contada' llega a Citytv. Este proyecto de la Dirección de Responsabilidad Social de EL TIEMPO será narrado desde sus protagonistas en un lenguaje urbano y documental.

'La ciudad jamás contada' permitió que ciudadanos del común relatarán sus historias en las páginas de EL TIEMPO el año pasado.

Diferentes aspectos de este ejercicio serán abordados en los diez capítulos del especial, que será transmitido después de 'Citynoticias' de las 8 pm.

ÁNGELA CONSTANZA JEREZ
EDITORA DE RESPONSABILIDAD SOCIAL

Lectores y libros


EL pasado miércoles se celebra un aniversario más de la muerte de Cervantes y en coincidencia con ese día se celebra el Día del libro, que aprovecha las vísperas y ferias para promocionar las obras impresas de toda suerte de escritores. Los descuentos, la presencia de escritores en las librerías o en otros actos, las iniciativas desde las administraciones o empresas privadas se encaminan a un único fin, la adquisición y lectura de libros para conjugar ocio y cultura. Estas campañas logran sus efectos inmediatos, aumentan las ventas porque a pesar de la crisis del sector, lamento recurrente de editores y libreros, los datos contradicen estas dificultades: setenta mil títulos publicados en 2007 y más de 18.000 editoriales con actividad en el mismo año, con un mercado que se expande por América, aunque menos de lo que debiera en Estados Unidos a pesar de las múltiples acciones para incentivar la difusión del español en esa nación. Sin embargo, el incremento de ventas, la presencia de escritores en medios de comunicación o la mayor implicación de las administraciones, tanto en la difusión y fomento de la lectura como en niveles educativos, no se corresponde con dos lacras que se arrastran en España: el descenso de lectores y de comprensión lectora y los muchos años transcurridos sin la aparición de una gran novela, por centrar en el campo de la narrativa esta carencia.
El primero de los problemas señalados se concreta en una realidad palpable en la vida cotidiana, las generaciones más jóvenes pierden capacidad para comprender y analizar textos, al tiempo que se expresan con una mayor pobreza en construcciones y vocabulario en el lenguaje oral o escrito. Esta situación que se detecta, lo concretan los informes PISA, elaborados con alumnos de bachillerato, que sitúan a España en el lugar 35 en una clasificación total confeccionada entre 57 países, agravada esta circunstancia por el retroceso, porque en los más de 15 años transcurridos desde que se elaboran estos informes, España desciende en su nivel de lectura. El problema inquieta a la comunidad educativa que intenta, sin éxito, mejorar la capacidad compresiva de los escolares. El fracaso de las numerosas actuaciones promovidas desde la administración, quizás, tenga su origen en que el problema se detecta tarde, cuando el alumno ya ha adquirido hábitos contrarios a la lectura, y en su carácter paliativo sin combatir las causas que originan estas carencias.
Entre las causas que impiden la adquisición de hábitos lectores, se incide en denunciar la abundancia de juegos electrónicos que absorben el tiempo y la cabeza de los jóvenes, impidiéndoles dedicar tiempo a disfrutar con la lectura de un buen libro, pero no se analizan los inconvenientes derivados de esta cultura mecánica y visual que se concreta en la pérdida de la estructura de la causalidad, necesaria para la comprensión y la expresión, y en la desmotivación ante el esfuerzo. Basta escuchar argumentaciones de los más jóvenes para percibir carencias en el razonamiento. El hincapié en los juegos electrónicos olvida otra dificultad para la iniciación en prácticas lectoras, el ruido: los momentos de soledad o de silencio son indispensables para saborear el placer de un buen libro. Si esta causa se puede relacionar con la menor dedicación de los padres a sus hijos, otra atañe directamente al sistema educativo: la falta de acuerdo entre los dos grandes partidos políticos en materia educativa, las reformas y contrarreformas no permiten examinar los resultados de los contenidos curriculares, ni ayudan a los profesores a centrase en métodos que permitan mejorar la capacidad de comprensión de sus alumnos.
Dejando a un lado estas cuestiones que atañen a los más jóvenes, los adultos cada vez compran más según las estadísticas, aunque la relación de libros vendidos indiquen la primacía de los bestsellers. Tal vez esta inclinación lectora y las exigencias e indicaciones de las editoriales a los escritores estén en la base de la sequía de grandes libros que padecemos en los últimos años y en la falta de novelistas que cojan el relevo de los que se nos han ido o se nos están marchando.
José Gabriel
Antuñano